Cap. XIX y XX de: "El Banquete de los analistas"
Para un saber sobre la formación, estos
capítulos plantean las relaciones, a través de un recorrido por la teoría de Lacan, del
saber y la verdad, en relación al inconsciente. Una relación no determinada por una
cronología, sino en un marco didáctico, donde queda expuesto primero la elaboración
acerca del inconsciente como verdad, y luego un desplazamiento del mismo como saber. De
tal manera que al final, surge el encuentro con lo no sabido que "se ordena como el
marco del saber".
Es esta una
propuesta de J.A. Miller para "aprender algo de la Proposición..." En este
sentido, la dimensión del Pase como verificación de la conclusión de un
análisis-, surge como corolario, haciendo sintonía en dicho acto, con una elaboración
de la teoría. Y siempre que aparece el tema de fin de análisis, merece una detención
para corroborar un sentido lógico de todo desarrollo precedente. Por ello, el modo de
cierre de estos capítulos, resulta de un especial interés, dada la posibilidad de su
esclarecimiento.
Una vez definido
el inconsciente como saber... ¿qué más saber? Cómo hacer con esta producción de saber
que no cesa de escribirse? La solución cantoriana aparece en el texto como aplicable en
nuestro campo. Esta determinación de "emular a la ciencia y no sólo a la
literatura" proporciona un modo lógico matemático-,de saber. La indicación
del matema lacaniano nos recuerda este estilo adecuado para despatetizar la verdad de sus
pasiones ("Lacan elogió mas bien la pasión de la ignorancia")
La referencia a
Cantor y su invención/hallazgo del Nº transfinito, ofrece un procedimiemnto que hace
posible para cada uno, hallar un nuevo elemento, una invención como respuesta a una
interrogación. Un significante nuevo producido en ese lugar de lo no sabido, equivalente
y exterior a todo saber precedente. "Así lo no sabido es el marco del
saber"
El texto
esclarece la homología de este procedimiento al indicar como "el campo del saber
sólo se sostiene por la extracción del objeto a, que sin embargo le da su marco.
Y en este sentido a se extrae aquí como no sabido"
Es de considerar
el sentido de tal procedimiento: "Para que haya una realidad objetiva". Y para
ello es necesario el menos de goce que implica la sustracción del objeto a en
términos significantes. Queda aún, un plus de goce no traducible de igual manera
(específicamente a) "y que es precisamente lo que necesita de
exteriorización"
La dimensión
clínica del fantasma es para cada sujeto "el marco del saber del que es capaz";
el conjunto de saberes que conforman su realidad. El atravesamiento que espera constatarse
en el Pase, procedería como una "transfinitización" de este marco de saberes.
"Donde todavía tiene que de decir un poco más y siempre más en el infinito
siempre creciente de sus dichos..." se produce un desplazamiento de nivel , "a
un punto donde atrapa la ley de la serie..." que ordena ese saber. En este nivel y
este punto cabe la posibilidad de la invención. Además, la verificación de có mo el
Nombre del Padre y el objeto a dan para cada sujeto el marco de la realidad y del
saber. El atravesamiento implica una solidaridad "con la idea de un amor más allá
de la ley; más allá del Edipo".
A modo de
epílogo, J.A.Miller se interroga sobre el objeto a como consistencia lógica
de saber-, en relación al nº transfinito de Cantor, al que recuerda que Lacan
refirió como "nada más que saber". Miller apuesta por la imposibilidad de
sostener que el goce sea sólo saber, concluyendo que: "llegar a inscribir en el
lugar del objeto a el significante nuevo que le responda, es algo que queda
por verificar en cada caso" El Pase se oferta para esta verificación y hace acto
de una ética que respalda y alienta el porvenir de esta, nuestra praxis.
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