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PSICOANÁLISIS – PSICOANALISTA

Martha González Galice

 

 

Aún a riesgo de que la primera parte de este trabajo resulte repetitiva, creo necesario situar el pase, cómo nació, en respuesta a qué. Por ello, voy a partir de esta articulación-eje: psicoanálisis-psicoanalista, a su vez articulada a "formación".

3 citas de J. Lacan donde está presente:

1ª: "Pues si hemos podido definir irónicamente al psicoanálisis como el tratamiento que se espera de un psicoanalista, es sin embargo, ciertamente el primero el que decide de la calidad del segundo". Esto lo dice en su escrito de 1956,en cuyo mismo título aparece dicha articulación: "Situación del psicoanálisis y formación del psicoanalista en 1956".

2ª: "El psicoanálisis está demasiado en espera y los psicoanalistas demasiado en falso, para que se pueda deshacer su suspenso desde otra parte que el punto mismo del que han tomado distancia, a saber, la formación del psicoanalista". Esto lo dice en el preámbulo del Acta de fundación de la Escuela Freudiana de París, 1965.

3ª: "Se tratará de estructuras aseguradas en el psicoanálisis y de garantizar su efectuación en el psicoanalista". Así comienza su Proposición del 9 de octubre de 1967.

En su escrito de 1956 muestra el estado en el que se hallaba el psicoanálisis: 1º:cuestión del didáctico como requisito para entrar en esa comunidad, e identificación al yo del analista como fin del análisis. 2º:crítica a la institución de ello engendrada: grupo que no iba más allá de las identificaciones imaginarias, del ideal, del amo y de la hostilidad como constituyente de la relación entre individuos, y por consiguiente 3º: estancamiento, esterilización en la producción y enseñanza.

Así las cosas, la ruptura en 1964: el Acta de fundación de su Escuela, que resumo como un llamado al trabajo y el primer paso al pase. Un llamado al trabajo contra esos fenómenos de conformismo y estancamiento, un trabajo en común, e indisoluble de una formación, formación a partir de la misma experiencia de la cura. Y el primer paso al pase, al romper con el didáctico: el analista didacta se verifica aprés coup, no se designa de antemano. La transferencia no se interpreta y liquida, sino que se transforma en transferencia de trabajo hacia la Escuela y justamente este giro hace posible la Escuela.

La Proposición del 9 de octubre de 1967, que resumo como propuesta concreta del pase y articulación Pase-Escuela: vuelve al pase la garantía buscada. Al analista como ideal opone lo real: no negar lo real en juego en la formación misma del analista.

La Nota Italiana,1974: ubica al pase como entrada a la Escuela. Y advierte, ajusta su principio del pase dado en la Proposición: "Sólo el analista, o sea, no cualquiera, no se autoriza más que por si mismo". "El análisis es necesario para ello, pero no es aún suficiente".

 Con estas propuestas aquel estancamiento revierte en trabajo constante, producción, invención. Y engendra otro tipo de comunidad, de lazo, que iría más allá de las identificaciones imaginarias y el amo, una "organización circular"(1)donde el poder está en todo caso en manos de los que trabajan y donde el amor no es para nada ajeno, pues Lacan se dirigía a un círculo de sujetos cuya elección, dice: "me parecía la del amor, hecha como él de azar".(2)

Entonces, el pase: una invitación a una nueva forma de reclutamiento, específica al discurso analítico, que permite la investigación sobre lo real en la formación del analista, cómo se hace un analista desde el núcleo neurótico, que abre una clínica sobre su producción y que da una serie de singularidades.

La Escuela, "una institución cuya particularidad es no saber qué es un analista: convertir esta ignorancia en un trabajo: el pase"(3). Con esta última frase de Miller, llego a su pregunta en Madrid,1990,que hoy es un hecho: entrar a la Escuela teniendo como argumento que se está haciendo un análisis. "No se trataría de demostrar que uno ha terminado su análisis, sino que al menos lo ha comenzado una vez". Demostrar que al menos lo ha comenzado una vez: es necesario...y suficiente? (dejo esta pregunta para el debate).

Que al menos lo ha comenzado una vez nos lleva al comienzo, al inicio, a uno de "los puntos de empalme donde deben funcionar nuestros órganos de garantía: el inicio y el final del análisis"(Prop.9 de octubre).

Qué hay al inicio?: un acto: el acto analítico, nacido del deseo del analista, que abre la dimensión de la transferencia. En el Sem. "El acto psicoanalítico", Lacan dice: "Cuáles serían los medios para que pudiera ser recogido lo que, por el proceso desencadenado por el acto analítico, es registrado como saber?".

Este acto analítico, entonces, está del lado del analista; del lado del analizante no hay acto, sino al final cuando deviene analista él mismo. Mientras tanto, del lado del analizante hay hacer, trabajo.

O sea, que el pase a la entrada viene a dar cuenta también del acto del analista, del acto que instituyó el comienzo. Tiene estatuto de acto el pase a la entrada?.(dejo la pregunta para el debate)

Ese "proceso desencadenado" del lado del analizante: en ese inicio aún no sabe que sabe.

Sólo sabe que sufre, que eso duele. Para demostrar que al menos lo ha comenzado una vez es necesario un recorrido más o menos largo, hasta llegar a un momento lógico, en el que por fin puede mirar hacia atrás y dar cuenta de esa x del comienzo, donde se la puede formalizar y transmitir. En este recorrido el alma bella fue transformándose en responsable de su sufrimiento. Recorrido marcado por el trabajo sobre el síntoma, desde el que se puede atisbar o arrimar al fantasma. Elaboración que implica no sólo que deje de doler, sino una producción de saber sobre ese paso o medio necesario, su barrido significante y el encuentro con la otra cara, donde el significante ya no responde. Es necesario que el A haya trastabillado, que haya aparecido la falta de saber en ese A, que es la que causa el deseo y la producción de saber.

Si la primera parte del recorrido fue un trabajo realizado por la transferencia al analista, un trabajo causado por "a", bajo el señuelo de sujeto supuesto saber, motivado por el amor, y, si se dio un encuentro y una elección a partir de él, ese trabajo de transferencia va transmutando a partir de la falta en A en transferencia de trabajo, sustentada ya por algo del orden del deseo de saber y el amor a la Escuela de J. Lacan. Puede surgir entonces un deseo nuevo: pasar este saber supuesto, exponerlo, para contribuir a la "acumulación de la experiencia, su recopilación y su elaboración".(4)

O bien, querer testimoniar de un momento puntual, especial del análisis, por ej. la caída de una identificación, en fin, de un efecto de análisis. Efecto que habrá que demostrar, entonces, con ese saber construido en el lugar de la propia verdad y de tal forma que el otro lo crea y pueda verificar.

Para lo cual, como dice J.A.Miller hay que tener confianza, transferencia en este invento de Lacan y en la institución que lo hace posible. Quedan así articuladas cura y Escuela.

Hablé de acto, deseo, y ahora: demanda, de entrar a la Escuela.

Acto y deseo indisolubles al inicio y al final, en uno y otro partenaire, y en ambos casos una demanda libre de tintes neuróticos, mas próxima al deseo.

Pero en el deseo de pase no conclusivo y la demanda de entrar a la Escuela por esta vía, esta demanda , aunque no estaría aún curada de esos tintes, reconocimiento, amor, etc, sí debería dejar escuchar un deseo en relación a la causa analítica.

Entonces, ahora del lado del Cartel: Cartel que obviamente no funciona como sujeto supuesto saber, que no tiene criterios pues estos irían en contra del uno por uno, pero tampoco arbitrariedad en sus respuestas: qué privilegia, qué decide la respuesta?: el "que al menos lo ha comenzado una vez"?, esto es necesario...y suficiente?, el "sí hay análisis e implicación con la causa analítica"?, ciertamente nacida del mismo análisis ; el deseo más allá de la demanda y de dicha demostración?. Quizás sean respuestas que se vayan construyendo con el hacer, con la clínica del pase. Para terminar, la Escuela como A, qué quiere?, qué nos quiere?: la Escuela quiere analizantes decididos, porque quiere saber qué es un analista, cómo se hace, quiere una garantía que se la dará esta institución del pase, indisoluble de ella misma, su falta misma. Sin pase, entonces, no hay Escuela, pues es lo que la hace existir.

 

NOTAS

1.- Acta de Fundación del 21 de junio de 1964

2.- Scilicet nº1

3.- Elucidación de Lacan , J.A.Miller (La Escuela de Lacan)

4.- Proposición del 9 de octubre de 1967

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