| EL
PASE A LA ENTRADA *
Hilario Cid Vivas |
| Creo que el pase a la entrada es especialmente importante en este momento del GEA y que lo es, también, para la Escuela del Campo Freudiano de Barcelona. Y creo, además que, pese a las discusiones y conclusiones del taller que estas Jornadas ha dedicado al Pase a la Entrada, no por eso está agotada, ni mucho menos, la problemática y todas aquellas interrogantes que nos plantea el pase a la entrada. Por lo tanto voy a hablar exclusivamente del pase a la entrada. La Escuela del pase es la Escuela del pase a la entrada. Es decir en la actualidad, consideramos el pase a la entrada como formando parte del dispositivo del pase. Voy a sostener que esto es posible porque tanto el pase conclusivo como el pase a la entrada tienen una misma orientación. O si quieren tal como figura en el texto difundido para estas Jornadas, lo real también concierne al pase a la entrada. Esto me parece fundamental porque justamente en la reunión de los AE de Bruselas de Junio de 1998, todos los trabajos hechos los AE de las Escuela de la AMP, lo que intentaban dar cuenta es de que lo real y el pase va ineludiblemente unido en Lacan. Entonces, si decimos que hay un sólo pase, como repetimos, tenemos que demostrar que el pase a la entrada también concierne a lo real. Se trata de una implicación lógica. El pase a la entrada fue inventado bajo la forma de una pregunta por J.A. Miller en el contexto de la creación de la Escuela Europea de Psicoanálisis, el 17 de Noviembre de 1990. Como saben aquella intervención lleva el título de La pregunta de Madrid. Cuatro días más tarde lo presenta en su curso de la Orientación Lacaniana. Voy a recordarles brevemente el contexto donde surge la invención del pase a la entrada. Se sale de una importante crisis en la ECF en la que el ataque a J.A: Miller domina la escena. La salida de esta crisis se acompaña con la creación de las Escuelas que junto a la ECF darán lugar a la AMP. El contexto institucional del pase a la entrada es pues la creación de una serie de Escuelas, que al igual que la ECF tienen no sólo la enseñanza de Jacques Lacan como referencia, sino que además van a colocar en su centro como su razón de ser, esa experiencia inventada por Lacan y que llamó el pase. Se trata pues de un momento del psicoanálisis donde se crean Escuelas y donde esas Escuelas se llenan con miembros que entran. J.A. Miller toma como referencia para el pase a la entrada, otro momento del psicoanálisis donde se trataba de crear una Escuela, como recuerda en su curso del 28-11-90. Se trata "de situarse en el momento de la proposición del 73-74" (1), es decir cuando Lacan se plantea la posibilidad de crear una Escuela en Italia teniendo la experiencia de lo que era la EFP. Lacan decide aplicar la lógica del uno por uno a esta entrada. Hay una serie, podemos decir, con respecto al pase a la entrada: la Nota a los italianos, que es una proposición, sobre la base verdaderamente de la Proposición de 9 de octubre de 1967, de Lacan, después la creación de la EEP y, posteriormente, la creación de la ECFB. Es cierto que hay una diferencia entre la Nota a los italianos y la pregunta de Madrid. La diferencia es que para entrar a la Escuela mediante el procedimiento del pase, en el pase a la entrada, no se exige la conclusión del análisis. El objetivo de este pase a la entrada es simplemente "verificar que hay análisis" (2). Estupefacción en el mundo psicoanalítico. ¿Qué quiere decir que hay análisis?. Porque la pregunta de Madrid conlleva una segunda pregunta a los analistas: ¿qué entienden ustedes hoy por un análisis?. Es enorme. Porque es una pregunta cuya respuesta orientará a muchos en su trabajo como analizantes y como analistas. Los que de una manera u otra se relacionen con el pase a la entrada, estarán cuestionados por esta pregunta, y la respuesta que darán estará en relación a su vez con la que han recibido de los carteles del pase. En efecto, como dice J.A. Miller, los consejos de la Escuelas no cambian el análisis, los carteles no cambian el análisis, una Escuela con o sin revista no cambia el análisis. Pero el pase sí cambia el análisis. (3) El pase sí cambia el análisis. Y el pase a la entrada entra ahí de lleno, porque supone la interrogación, la puesta a prueba en la actualidad de qué consideramos un análisis y la verificación de quién lo ha llevado o lo está llevando a cabo como analizante o como analista. ¿Qué es un análisis?. Lo podemos definir de manera simple como el recorrido entre una entrada y una salida. Y tenemos las indicaciones que dio Lacan para la entrada y para la salida, por lo que basándonos en estas indicaciones podemos por ejemplo decir de tal analizante que está más o menos cerca de la entrada o más o menos cerca de la salida. E -----------x------------------------x----------------x---------------------S Pero también podemos plantearnos qué es un psicoanálisis por lo que se juega en él. Entonces definimos un psicoanálisis por lo que se juega en él. Y lo podemos hacer porque en el psicoanálisis hay un real en juego, un real específico y propio del psicoanálisis. Es un punto que tiene una importancia fundamental para la consideración de la práctica y de la teoría de la práctica. Cuando hablamos de un real en juego en un análisis ya tenemos una distinción fundamental con nuestros colegas de la IPA. Para nosotros el real en juego en un análisis tiene que ver con unos conceptos freudianos y lacanianos tales como pulsión, objeto (a), goce, síntoma, o en fin ausencia de relación sexual. Para nuestros colegas de la IPA, el real en juego es un real orgánico, biológico es decir común a las neurociencias, como destacaba Etchegoyen en "Se rompe el silencio". Así tenemos que pueden aparecer noticias - ésta es muy reciente - dónde dicen haber hallado por fin la localización del inconsciente, así por ejemplo un tal Allan Schore de la Universidad de Los Angeles. Dice que el inconsciente de Freud, está localizado en el hemisferio derecho del cerebro. Tiene su encanto. Pero lo que me resulta de un encanto especial, es que dice que ya se puede saber el substrato biológico nada menos que de la transferencia. Nosotros tenemos otro substrato para la transferencia, tenemos de substrato un algoritmo compuesto de unas letras, como todos conocen. O ese otro substrato que es la realidad sexual del inconsciente. Sí el real en juego en un análisis define la orientación y la práctica misma. Pero hay distintos caminos, distintas veredas por donde podemos recorrer, cernir este real en juego en un análisis. Sabemos que está el camino del atravesamiento del fantasma, también el del síntoma hasta llegar a la identificación a él. Tenemos también, como hablaba Estela Solano esta mañana cuando trabajó sobre la demostración y la transmisión, el camino de la certeza. El significante, lo sabemos, es equívoco, engañoso, pero lo real sí nos da el sentimiento de la certeza. Así podremos verificar en un pase a la entrada si hay o no, certeza en la existencia del inconsciente, lo cual nos retrotrae al criterio de Freud en los primeros tiempos del psicoanálisis. Pues bien, la entrada por el pase da a ese criterio operatividad, como dice J.A. Miller en su respuesta a Bernardino Horn (4). La certeza en la existencia del inconsciente da cuenta, en efecto, de la relación auténtica del sujeto con la causa analítica, es decir la certeza auténtica entre la estructura del lenguaje del inconsciente y la causa. " Lo más auténtico de la relación con la causa analítica, es la relación a la cosa freudiana en tanto responde a los efectos de la palabra" dice J.A. Miller en esa respuesta (5). Dicho de otro modo, se trata de dar cuenta de cómo en un análisis se conectan lalengua y el real del que se trata. También podemos abordar el camino a lo real por el bies de la responsabilidad, como lo hace J.A. Miller en esta intervención: "Se puede verificar en la entrada por el pase que el sujeto ya no es un "belle âme" un alma bella,...- expresión que como saben Lacan toma de Hegel para designar esa posición subjetiva que hace a los otros responsables del desorden del mundo y él se cree una víctima.- Se plantea en la entrada por el pase verificar si el sujeto tiene noción de la responsabilidad de su propia posición subjetiva. Sin esa noción, no hay deseo de saber".(6) La responsabilidad de su propia posición subjetiva indica asumir aquello de lo que antes se responsabilizaba al Otro. Esto en el pase a la entrada se suele plantear de una forma muy evidente, es uno de los puntos sobre los que el pasante suele apoyarse para decir que ha habido un cambio de posición subjetiva. Si tomamos la referencia de lo que Freud llamó castración, vemos como el sujeto hace responsable al Otro, o pone sobre el tapete el "no me lo dio". En la clínica del pase a la entrada se suele ver con nitidez como se realiza este viraje y cómo el sujeto toma a su cargo la falta y eso es precisamente lo que le permite construir un saber desde otra perspectiva. A nivel de la clínica del pase a la entrada se ve como el sujeto habla del cambio operado en la relación principalmente con los padres, la pareja, los colegas o la Escuela como algunos dicen, figuras eminentes del Otro. El sujeto se hace responsable de su posición subjetiva, es decir de que es su goce, el que sostiene la ficción del Otro del Otro. Con la caída de este Otro se abre la vía a la ausencia de garantía y al saber como invención y por tanto a la posibilidad de cernir la causa, la propia suya, de su horror al saber (7). Tomo estas dos vías, la certeza en la existencia del inconsciente y la asunción de la responsabilidad de la posición subjetiva hay otras, que creo que se irán dando en los distintos informes de los carteles del pase-- que han sido aisladas por J.A. Miller y que dan cuenta del real en juego en un análisis, para ilustrar de que lo real en juego en un análisis no se verifica sólo si éste está terminado, que no tenemos sólo el atravesamiento del fantasma y la identificación al síntoma para decir: hay análisis, desde la perspectiva de lo real en juego. En esta perspectiva podemos incluso escribir lo que podría ser el matema del pase a la entrada tomando en cuenta lo que J.A. Miller desarrolla en su curso de este año:
Sólo se trata de poner en este esquema el matema del sujeto tachado en el lugar donde está el matema del conjunto vacío El sujeto, en tanto tiene un lugar en el discurso analítico, se hace él mismo el conector del goce y el Otro. Demuestra como sujeto del discurso analítico esa contingencia que hace que operando desde la palabra se pueda operar sobre lo real concernido en el discurso analítico. En otras palabras, reinventa el psicoanálisis demostrando en él mismo la verificación de la hipótesis del inconsciente. Esta orientación sobre lo real en el pase a la entrada me parece fundamental, porque hace que la práctica del psicoanálisis a su vez pueda orientarse sobre lo real, es decir alguien que pasa el pase a la entrada, tomando como orientación esta perspectiva, si se dedica a la práctica psicoanalítica, puede orientarse en lo real en juego en un análisis para su práctica. Es así como creo que puede abordarse ese matiz tan importante que hay en la Pregunta de Madrid tal como fue expuesta por primera vez por J.A. Miller. Dice allí que hay que mantener las dos vías del pase a la entrada, es decir, por el trabajo hecho a favor de la causa analítica o teniendo como argumento que ha hecho o que está haciendo un análisis. Lo interesante es que J.A. Miller si bien dice que hay que dejar a cada uno la libertad de pedir el pase por una u otra vía, termina inclinándose por la vía del pase para los analistas y la vía del trabajo para los no analistas. Si bien esto no se ha llevado a la práctica y lo que se ha llevado a la práctica es la libertad del demandante de decidir la vía de entrada, la lógica del pase a la entrada, que es la lógica del uno por uno en base a su análisis, es lo que hace que sea si no exigible, al menos deseable que el analista practicante demuestre que al menos ha probado un trocito del real en juego en su análisis, del real en juego en la formación de un psicoanalista, como dice Lacan en la Proposición (8). Y Lacan precisa que a diferencia de la ciencia, a ese real propio del psicoanálisis sólo es posible acceder cerniéndolo en la experiencia del propio análisis. Es una condición al mismo tiempo que una limitación respecto al discurso de la ciencia. Esta matización, creo que está de acuerdo con la posición de Lacan en la Proposición de hacer del saber textual el umbral de selección para una Escuela de psicoanálisis. Pero añadamos que para ser miembro de una Escuela de psicoanálisis y practicar el análisis es conveniente además el saber referencial, el que concierne a lo real. Y si bien el saber textual y el saber referencial están articulados desde el principio, el saber referencial no va a aparecer en un análisis hasta que se ha recorrido un largo camino por el saber textual, por la lectura del inconsciente. Y eso es algo que el pasante tiene en cuenta, y por eso entre los pasantes del pase a la entrada de la Escuela Europea, se pude verificar que todos tenían ya un largo recorrido analítico en su experiencia como analizantes. Y es que al menos en nuestra Escuela, los analistas practicantes, son conscientes de que el análisis es necesario para la práctica analítica, porque sólo así es posible una práctica orientada en lo real, en el nuestro propio.
NOTAS * Intervención en las XIII Jornadas del Campo Freudiano en Aandalucía que tuvieron lugar en Antequera los días 5 y 6 de Junio de 1999. El texto está redactado a partir de la transcripción de la intervención que realizó Manuel González Pedraza. 1.- MILLER, J.A. « Hors- texte ». (1990-91). Inédito. Enseignement prononcé dans le cadre du Département de Psychanalyse de Paris VIII. 28-11-90. 2.- Ib. 21-11-90. 3.- MILLER, J.A. El significante del Pase. Charla de 6 de Septiembre de 1994 en el Centro Descartes de Buenos Aires. 4.- MILLER, J.A. Respuesta a Bernardino Horne. En Acentos.Septiembre 96 nº 11.Boletin de la EEP- España. 5.- Ibid.Pág. 11 6.- Ibid.Pág. 12 7.- Cf. LACAN, J. Note italienne. Ornicar ? nº 25. Paris Seuil. 8.- LACAN, J. « Proposition du 9 octobre 1967 sur le psychanalyste de lÉcole ». Scilicet nº1, p. 15. Seuil. Paris 1968.
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