Tertulias de la Biblioteca

Epistemología del trabajo institucional

"Papa... me aburro!!!"
(Apuntes para una Ética de la Escansión)

José Angel Rodríguez Ribas

Sevilla

 

0.- Justificación a modo de Introducción. Yo me justifico. Justificarse es la in-vocación del neurótico. El ser- dicente, se justifica por todo. Por sus orígenes, por su goce, por sus demandas, por sus inhibiciones...
Justificarse es tratar de dar cuenta al Otro, de un saber que de consistencia a un vacío, a una ignorancia constituyente." Lo no transmitido, genera odio"(B. Bretch).
Este es el producto, un tanto caótico y deslavazado, de lo que es el objeto de un personal interés. Si alguien dijo que uno lee siempre el mismo libro, pienso que, en el fondo, uno siempre escribe alrededor de lo mismo.

1.- Aburrimiento, hastío, fastidio, indiferencia, cansancio... Son quejas postmodernas para denunciar la presunta inconsistencia del Otro. El trabajo "me aburre", la convivencia "no se soporta", los hijos " no se divierten", el amor "amuerma", la educación "no motiva", de la política "paso" y estoy "siempre rayado"... Una especie de tedio universal, que impregna infinidad de actos y dichos. Y que lleva a pedir al Otro el objeto que de cuenta de algo del orden del ser, o del sentido del Sujeto.
Se pide (la receta, el programa, el plan, el afecto, la formula, la orientación) incluso, se exige imperiosamente un Saber al Otro de la Completud. Otro, cualquiera que, a su vez, responde a esa Demanda de formas diversas para cerrar el circuito: reparando, programando, indicando, gestionando, diseñando, integrando, compensando, apoyando, prescribiendo... dando, al fin, lo que se pide

2.- El Vacío supone una estructura simbólica, carente de elementos pero con al menos uno existente, que le da su consistencia. Pero también, un significante respecto a otro: "Lleno- Vacío". Es decir, un lugar, un hueco, hiancia, una posibilidad estructural, que es la del Lenguaje, donde los elementos vienen a alojarse.
Este espacio topologico, se establece en dos grandes tiempos lógicos:
A.- Alienación al Lenguaje: reconocimiento, inscripción de la palabra materna. Encarnación, huella, represión primaria que asume los significantes sobre el organismo,"la atmósfera de las palabras"(V. Palomera) organizando un Cuerpo, con sus vacíos y sus orificios, trasmutando los instintos en pulsiones, y creando un modo de satisfacción nueva y paradojal, el Goce, mortificado por el lenguaje. Es la palabra que horadando la carne, crea el vacío de la Cosa, en su doble vertiente: como exceso y como falta. Es decir, la creación, de los diversos Unos, significantes en lo Real. Unos: como Rasgo Unario, significante Amo a la espera de un Otro o el Uno Uniano no representable.
B.- Separación: de los significantes, que hacen cadena, lazo, estructurando la historia de una vida. Formando los "procesos secundarios " freudianos, una enunciación inconsciente bajo una particularidad, la castracion de cada sujeto, irrepetible. Es decir, segunda Escansión, la de la constitución de la Falta, la imagen, la discontinuidad, y entonces, la invención de significación. Por que "uno siempre se encuentra desarmado frente al goce del Otro" (J. Alemán).
Es la re- presentación de la suplencia edípica dada en los mitos, la "novela familiar", que transmiten el Deseo del primer Otro, de aquellos que lo bañaron con palabras. Y, también los diferentes objetos "a", como diversas Nadas, resto pulsional, plus de goce, pero también como objeto causa del deseo.

3.- El vacío no es la nada. ¿Qué significa ser humano?. Que somos barrados, faltantes, carentes, esto es que estamos subsumidos a los efectos del Lenguaje. O dicho de otra manera, que somos sujetos parlantes, sexuados y mortales. "La castracion, en el sentido freudiano, quiere decir que el acceso a un ser pleno de goce, esta prohibido a aquel que habla"(J. Aleman.01). Frente a este desamparo del "ser arrojados", al " ser- en - el mundo" sartreano de la existencia o el encuentro con la "radical soledad" ante la falta de un mito inefable al que acogerse, uno puede elegir hacerse "responsable" de los dichos que determinan la historia de cada sujeto parlante y sus particulares goces.
Aporia que funda los grandes axiomas sobre los que toma lugar el Psicoanálisis: "No hay relación Sexual, No hay Metalenguaje y No Hay universal fundado sin Una excepción "(Atolondrdicho, J. Lacan).
Epistemología de la Subjetividad, que se funda- a mi entender- en tres condiciones de posibilidad: la contradicción, la paradoja y la imposibilidad. Condiciones, que son las constituyentes de la lógica, no preposicional sino más bien inconsistente del "parlettre".

4.- Sigmund Freud, ya nos hablaba de la "Pulsion epistemica". En los "Tres ensayos para una teoría Sexual (1906)", nos dice: "hacia la misma época en que la vida sexual del niño alcanza su primer florecimiento, esto es, del tercero al quinto año, aparecen en él, los primeros indicios de esta actividad, denominada instinto de saber o instinto de investigación. El instinto de saber no puede contarse entre los componentes instintivos elementales ni colocarse exclusivamente bajo el dominio de la sexualidad. Su actividad corresponde, por un lado, a una aprehensión sublimada, y por otro, actúa con la energía del placer de contemplación. Sus relaciones con la vida sexual son, sin embargo especialmente importantes, pues el psicoanálisis nos ha enseñado que el instinto de saber infantil es atraído- y hasta quizás despertado- por los problemas sexuales en edad sorprendentemente temprana y con insospechada intensidad".
Es por esto, que toda Teoría, es, en el fondo, teoría sexual.

5.- Si el Vacío, es el nombre topologico, a rellenar por la originalidad de la Verdad de una historia, el Deseo, es una posible respuesta a la falta- en- ser de cada uno. Porque la "verdad toca lo Real"(JA Miller.86), siendo que lo real es lo imposible de soportar. Deseamos, porque somos castrados desde el mismo momento de ser humanizados. Deseo, que es lo que se produce, en la hiancia, que la palabra abre en la Demanda (Sem. V. J. Lacan).
El deseo- inconsciente- no tiene ni significante, ni objeto. El deseo es siempre insatisfecho. Por eso lo es de dificultad. Consiste en una significación, un sentido ante los huecos de la palabra, que no representa él todo de las pulsiones. Respuesta, entonces, a la pregunta originaria causada por el hecho de ser hablantes. Deseo que empuja a pasar de la impotencia a la imposibilidad. Imposibilidad de la relación sexual, como límite originario y final. Que es como decir que "no hay forma sin vacío".
Deseo reprimido que pugna por manifestarse bajo las Formaciones del Inconsciente (sueños, lapsus, actos, juegos, sintamos...), formaciones tan propias y tan ajenas a la vez, estimas, para el propio sujeto, como lo es para sí mismo.
Deseo, que puede ser reconocido, pero del que hay que dar cuenta en Acto. Y es que resulta que, ante este nuevo "yo quiero..." uno puede de- mostrar y orientarse bajo un "yo hago" ético, que no es sino el "logos" o la "poiesis" de los antiguos griegos.
O bien, puede retroceder frente al deseo, redoblando la alienación a la creencia en un Otro de la Razón Tecnocracia, del Bien o del Deber Moral, a la espera del Ideal moderno del sujeto transparente, sin fisuras y dueño de sí. Para terminar sufriendo sus efectos bajo la forma culposa de los malestares actuales, véase el aburrimiento o los síntomas que acompañan la neurosis.

6.- La Etica del Deseo como remedio al goce fantasmatico. Deseo como suplencia a la Angustia, y Deseo como respuesta a los orígenes, al deseo del Otro, por eso el deseo es Deseo de Saber.
Podríamos pensar, entonces, en una Etica Educativa o Terapéutica, esto es Política, fundada y animada por el deseo de cada uno. Si al deseo se le reconoce, y ya no hay vuelta atrás, una propuesta sostenida bajo esta concepción, apunta a una idea muy determinada, que no determinista, de lo que es un sujeto. Es por lo cual apuntaba J. Lacan. "No hay Clínica sin Etica". Es decir, una "Etica de la Subjetividad", que no sea la moral del individuo "feliz", completo, adaptado, satisfecho o "correcto" políticamente. No, una ética del "buen decir" que convenga a cada cual, nada de esto garantiza.

7.- Deseo escondido para el Sujeto de la Postmodernidad, bajo la petición voraz de objetos, "gadgets", de usar y tirar. Ansiedad tramposa la del tener para no enterarse de lo que es del orden de la falta- en- ser o dicho de otra manera, fantasmatización de la realidad. Es el "Totalitarismo de lo Trivial" (Rafael Argullol)
No es extraño, entonces la denegacion de la subjetividad, en el marco del pensamiento Contemporáneo.
Y si, desde el Pragmatismo americano, se preconiza por parte de R. Rorty la practica de un "Ironismo privado", de una "división de esferas", frente a la acción publica que preconice campañas de cambios institucionales.
Desde el lado europeo asistimos a la vuelta a la Religión. Véase a G. Vattimo, donde bajo la presunta "secularización" como transformación "reductible" de lo sagrado metafísico en historia de la Salvación, ya no se trata de considerarnos "siervos sino amigos". Un Dios, entonces, desmitificado, amable, solidario, caritativo, tolerante con la homosexualidad, y que sea la respuesta a la tragedia de la condición humana. O en Derrida, con lo no deconstruible de la "amistad" o la "justicia".
Pero frente a la caída de las grandes Narraciones (Lyotard) o de la Metafísica (Heidegger) o de la Historia (Hegel), o la caída de los grandes movimientos políticos (Dewey, Rorty). Frente al fin del Respeto (J. Alemán) o de la Razón como ideal Ilustrado, de la búsqueda de una Verdad ultima metafísica sobre el Ser y la emergencia del Pensamiento Débil (Vattimo) ¿no habrían otros programas que no fueran: los de lo Real traumático de la Ciencia y sus productos siniestros (manipulación genética, maquinaria de guerra) o los Imaginarios del Sentido, ya sea religioso (proliferación de sectas de corte esotérico) o psicotecnológicas (multitud de manuales de Autoayuda para triunfar...)?. ¿No habría otra alternativa que no fuera la del mero cinismo postmoderno ("Etica de la Avaricia"- Howe) o la vuelta a un Dios como sentido ultimo, en este tiempo en que la lógica de la palabra, del pacto, no parece poner coto a lo desatado de la pulsión?. ¿Cómo construir un saber del sinsentido?. O, al fin ¿habría motivos para sentirse optimistas?.

8.- El Aburrimiento, entonces, no es una falta, un vacío. El aburrimiento supone pues, desde esta perspectiva, un exceso, una queja plena de goce al modo capitalista- esto es, sin fisura alguna- plenitud de pasión por la ignorancia, frente a lo que de mas intimo nos constituye. (Dos Key-words marcan esta tesitura: "tan a gustito" -Ketama- "que me dejes" -expresión popular).
Hediere en su curso del 29-30, toma como argumento dos formas de aburrimiento(Langeweile): él " estar aburrido por algo" y él "aburrirse de una situacion", los cuales, experimentados radicalmente, le llevarían uno al fondo: "el aburrimiento profundo", que parece sustituir a la angustia...
Ya J. Lacan, nos presenta el "rechazo de la castración" que supone el movimiento circular de reunir al sujeto con el goce del objeto, propios del Discurso Capitalista. Signos de este rechazo, serían: la homogeneización, la desintegración de la experiencia, la desaparición de la memoria, la declinación de la imagen paterna, el aumento del racismo, la planetarización de la Mirada... (Alemán.99).
Es por lo anterior, que considero, que los principios que determinan la emergencia de un "Paradigma Postmoderno" serían:
En lo Imaginario: la hibridación (J. A. Miller) y la fragmentación.
En lo Simbólico: la Indeterminación y el Caos.
En lo Real: la clonación y la segregación.
Entonces, ¿qué hacer frente a lo repetitivo, mortecino, continuo, viscoso, imperioso y pueril de un "para todos lo mismo", de la estadística curva de Gauss?.
Fomentar una "Etica" del Vacío, del corte, "de la Escansión", nos supondría un cuestionamiento de los efectos globalizadores y uniformizantes del discurso de la tecnología científica, sobre el saber educativo, sanitario y social.
Ante este "Malestar de la Cultura", ya denunciado por Freud, ocasionado por la perdida progresiva de subjetivación, producto del imperativo categórico del "numero"(formula), contra la particularidad de la "letra" (matema), podemos
querer apelar a la Nada que convoque al azar, la sorpresa (como "aquello que me sucede aquí, pero sin mí"), a los "espacios de Experiencia" o el encuentro con la "pulsación" del deseo inconsciente.
El Vacío que reinvente él "bien decir" en la "polis" actual, que no es, desde luego la de los "hipermercados", ni el llamado "ocio activo", ni los "afterhours", ni la agrupación de móviles pegados a orejas autistas, ni siquiera la profesionalizacion mediatica de la política actual, por decir algo.
Quizás, sea este el momento de sentirnos concernidos para repensar, no tanto una Metafísica, fundamentada en el: "Él", como en el "Lo", es decir, no tanto "yo soy el que soy" cristiano, como " yo soy lo que soy" de Jahvé judío... en línea con la lógica lacaniana del "no-todo" femenino.
Es por esto, que el Psicoanálisis, no se nos presenta como una filosofía, ni una moral, ni siquiera una ontología existencial, que pueda dar consistencia al Ser...

9.- En este orden de cosas, me gustaría apuntar una serie de situaciones, "topos", posibles y siempre provisionales, de un "saber hacer"("know how") Educativo, Terapéutico y Social, orientado por lo Real, a tal fin y que nada garantiza. Y que traten de dar respuesta a la pregunta de, en que vacío se aloja cada quien en el curso de su vida.
La "serenidad" y la "propiedad" del "ser- ahí" heideggerianos, el " hacerse al Ser" y el "nudo" lacanianos, la "paciencia" de toda madre, la "posición" kleiniana, la "otra escena" freudiana, el "reverie" bioniano o el "fantasma de acción" aucouturiano. La "espera atenta" de todo amante, la "responsabilidad" sartreana, la "Razón Fronteriza y el Cerco Hermético" de E. Trías, la "creación delirante" desde el vacio de la psicosis, o el "Respeto al espacio sintomático del Otro"(J. Alemán), o el encuentro con la "radical soledad" ante la falta de un mito al que acogerse.
La "escritura del espacio" arquitectónico por construir, el "papel en blanco" por rellenar de letras como en Blanchot, la "docta ignorancia" de N. de Cusa, el "koán" paradojal y distraído del maestro zen, la "cartulina" por dibujar, los cuadros rasgados de Lucio Fontana, los "envoltorios" de Christo, el "vacío" a la espera de tomar forma del escultor, véase en Chillida, los "contornos" minimalistas de R. Long, las instalaciones de J. Beuys, la "partitura" por componer del músico (3´44´´ de J. Cage), el "movimiento" por coreografiar, el "asombro" del pensador.
"El psicoanálisis- nos dice J. Alemán, 99- en principio, nos presenta una experiencia en vecindad con el arte y la escritura, al ser estos dos modos de tratar a la "Cosa pulsional".
La actitud "disimétrica" del Terapeuta Aplicado, la "quietud" del psicomotricista, pero también el uso de "materiales" inespecíficos que inviten a la proyección y a la invención. El "no comprender inmediato", el "acompañamiento" del pedagogo griego, el "cuento" por relatar, la "suposición de saber" en la transferencia, el "lazo social" por establecer, la "distancia" por salvar, la "improvisación" del juego libre infantil, la "escucha y observación" flotantes ,o al fin, el "silencio, el equivoco o la representación" del psicoanalista. Porque, como nos dice J. A. Miller, 97": Es la Etica de psicoanálisis, la que constituye, en la experiencia analítica al sujeto".
Y su manejo del tiempo, con el corte o la escansión del goce en sus tres vertientes. (¿cómo se diría en Andalucía la "sesión corta?", nos comentaba jocosa una colega de Almería: " sesión cortá"!!).
Si mal no recuerdo, Heidegger lo formulaba así": el azar es lo que verdaderamente nos cambia la vida, pero para que el azar aparezca, a menudo hace falta mucho tiempo"... (¿Se podría llegar a pensar en el tiempo, como uno de los plurales Nombres del Padre?)...

10.- Dispositivos y recursos, que no son mas que huecos, bordes, fronteras, donde alojarse y puntuar. Limites o interrogantes que permiten descifrar y reescribir un deseo mas decidido, un otro nudo de lo Real mas allá de una ontología edípica que pase del Padre, a condición de usarlo, porque el sujeto de la educación o de la clínica se ha permitido la insondable decisión de condescender, al exceso y la falta que la Cosa instaura.
Posición que transforme sus acciones en el sentido de un diferente lazo, que permita encarar de otra manera el hacerse cargo de la propia historia vital, sin esperar a los dichos de un Otro esclavizador. Optando, mas por la comedia chistosa de lo imposible del sentido, que por la consistencia de la tragedia que siempre conduce a lo peor... (Sí Freud era un "pesimista ilustrado" en Lacan: "estaba obligado a ser optimista"...)
O, terminando, al decir de J. Lacan: "De nuestra posición de sujetos, somos siempre responsables"(Escritos I), o " Lo que habré sido para lo que estoy llegando a ser"(53). O también, "No sé, pero presiento que voy a haber sabido" (M. Blanchot.94), y, "a fin de cuentas", nos dice Lacan " lo que el hombre quiere, es que las luces sean tenues"...
En esas estamos...


Referencias

- "Tres ensayos para una Teoría Sexual". S. Freud(1906). Biblioteca Nueva. T. VI.Madrid.72.
- "Un Ensayo sobre los Principios terapéuticos de la Practica Educativa". J. Angel Rguez. Ribas. Rev. Aula. Nº 109. BCN. 02.
- El Inconsciente: Existencia y Diferencia Sexual. J. Alemán. Síntesis. Madrid 01.
- Pragmatismo y política. R. Rorty. Paidos. BCN.98.
- Creer que se Cree. G. Vattimo. Paidos. BCN. 96.
- El Malestar de la Globalización. J. Stiglitz. Santillana. Madrid. 02.
- En torno al Humanismo. F Duque. Tecnos. Madrid.02
- "La "Quietud" del Psicomotricista". Entrelineas Nº 11. (Rev. de la APP). J. Angel R. Ribas BCN. 02.
- Introducción al Método Psicoanalítico. J. A. Miller. Paidós. BCN .97
- Psicoanálisis, Clínica y Ciencia. AAVV. Aljibe. Málaga.99.

 

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