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0.-
Justificación a modo de Introducción. Yo me justifico.
Justificarse es la in-vocación del neurótico. El ser-
dicente, se justifica por todo. Por sus orígenes, por su goce,
por sus demandas, por sus inhibiciones...
Justificarse es tratar de dar cuenta al Otro, de un saber que de consistencia
a un vacío, a una ignorancia constituyente." Lo no transmitido,
genera odio"(B. Bretch).
Este es el producto, un tanto caótico y deslavazado, de lo
que es el objeto de un personal interés. Si alguien dijo que
uno lee siempre el mismo libro, pienso que, en el fondo, uno siempre
escribe alrededor de lo mismo.
1.- Aburrimiento, hastío,
fastidio, indiferencia, cansancio... Son quejas postmodernas para
denunciar la presunta inconsistencia del Otro. El trabajo "me
aburre", la convivencia "no se soporta", los hijos
" no se divierten", el amor "amuerma", la educación
"no motiva", de la política "paso" y estoy
"siempre rayado"... Una especie de tedio universal, que
impregna infinidad de actos y dichos. Y que lleva a pedir al Otro
el objeto que de cuenta de algo del orden del ser, o del sentido del
Sujeto.
Se pide (la receta, el programa, el plan, el afecto, la formula, la
orientación) incluso, se exige imperiosamente un Saber al Otro
de la Completud. Otro, cualquiera que, a su vez, responde a esa Demanda
de formas diversas para cerrar el circuito: reparando, programando,
indicando, gestionando, diseñando, integrando, compensando,
apoyando, prescribiendo... dando, al fin, lo que se pide
2.- El Vacío supone una estructura simbólica,
carente de elementos pero con al menos uno existente, que le da su
consistencia. Pero también, un significante respecto a otro:
"Lleno- Vacío". Es decir, un lugar, un hueco, hiancia,
una posibilidad estructural, que es la del Lenguaje, donde los elementos
vienen a alojarse.
Este espacio topologico, se establece en dos grandes tiempos lógicos:
A.- Alienación al Lenguaje: reconocimiento, inscripción
de la palabra materna. Encarnación, huella, represión
primaria que asume los significantes sobre el organismo,"la atmósfera
de las palabras"(V. Palomera) organizando un Cuerpo, con sus
vacíos y sus orificios, trasmutando los instintos en pulsiones,
y creando un modo de satisfacción nueva y paradojal, el Goce,
mortificado por el lenguaje. Es la palabra que horadando la carne,
crea el vacío de la Cosa, en su doble vertiente: como exceso
y como falta. Es decir, la creación, de los diversos Unos,
significantes en lo Real. Unos: como Rasgo Unario, significante Amo
a la espera de un Otro o el Uno Uniano no representable.
B.- Separación: de los significantes, que hacen cadena, lazo,
estructurando la historia de una vida. Formando los "procesos
secundarios " freudianos, una enunciación inconsciente
bajo una particularidad, la castracion de cada sujeto, irrepetible.
Es decir, segunda Escansión, la de la constitución de
la Falta, la imagen, la discontinuidad, y entonces, la invención
de significación. Por que "uno siempre se encuentra desarmado
frente al goce del Otro" (J. Alemán).
Es la re- presentación de la suplencia edípica dada
en los mitos, la "novela familiar", que transmiten el Deseo
del primer Otro, de aquellos que lo bañaron con palabras. Y,
también los diferentes objetos "a", como diversas
Nadas, resto pulsional, plus de goce, pero también como objeto
causa del deseo.
3.- El vacío no es la
nada. ¿Qué significa ser humano?. Que somos barrados,
faltantes, carentes, esto es que estamos subsumidos a los efectos
del Lenguaje. O dicho de otra manera, que somos sujetos parlantes,
sexuados y mortales. "La castracion, en el sentido freudiano,
quiere decir que el acceso a un ser pleno de goce, esta prohibido
a aquel que habla"(J. Aleman.01). Frente a este desamparo del
"ser arrojados", al " ser- en - el mundo" sartreano
de la existencia o el encuentro con la "radical soledad"
ante la falta de un mito inefable al que acogerse, uno puede elegir
hacerse "responsable" de los dichos que determinan la historia
de cada sujeto parlante y sus particulares goces.
Aporia que funda los grandes axiomas sobre los que toma lugar el Psicoanálisis:
"No hay relación Sexual, No hay Metalenguaje y No Hay
universal fundado sin Una excepción "(Atolondrdicho, J.
Lacan).
Epistemología de la Subjetividad, que se funda- a mi entender-
en tres condiciones de posibilidad: la contradicción, la paradoja
y la imposibilidad. Condiciones, que son las constituyentes de la
lógica, no preposicional sino más bien inconsistente
del "parlettre".
4.- Sigmund Freud, ya nos hablaba
de la "Pulsion epistemica". En los "Tres ensayos para
una teoría Sexual (1906)", nos dice: "hacia la misma
época en que la vida sexual del niño alcanza su primer
florecimiento, esto es, del tercero al quinto año, aparecen
en él, los primeros indicios de esta actividad, denominada
instinto de saber o instinto de investigación. El instinto
de saber no puede contarse entre los componentes instintivos elementales
ni colocarse exclusivamente bajo el dominio de la sexualidad. Su actividad
corresponde, por un lado, a una aprehensión sublimada, y por
otro, actúa con la energía del placer de contemplación.
Sus relaciones con la vida sexual son, sin embargo especialmente importantes,
pues el psicoanálisis nos ha enseñado que el instinto
de saber infantil es atraído- y hasta quizás despertado-
por los problemas sexuales en edad sorprendentemente temprana y con
insospechada intensidad".
Es por esto, que toda Teoría, es, en el fondo, teoría
sexual.
5.- Si el Vacío, es
el nombre topologico, a rellenar por la originalidad de la Verdad
de una historia, el Deseo, es una posible respuesta a la falta- en-
ser de cada uno. Porque la "verdad toca lo Real"(JA Miller.86),
siendo que lo real es lo imposible de soportar. Deseamos, porque somos
castrados desde el mismo momento de ser humanizados. Deseo, que es
lo que se produce, en la hiancia, que la palabra abre en la Demanda
(Sem. V. J. Lacan).
El deseo- inconsciente- no tiene ni significante, ni objeto. El deseo
es siempre insatisfecho. Por eso lo es de dificultad. Consiste en
una significación, un sentido ante los huecos de la palabra,
que no representa él todo de las pulsiones. Respuesta, entonces,
a la pregunta originaria causada por el hecho de ser hablantes. Deseo
que empuja a pasar de la impotencia a la imposibilidad. Imposibilidad
de la relación sexual, como límite originario y final.
Que es como decir que "no hay forma sin vacío".
Deseo reprimido que pugna por manifestarse bajo las Formaciones del
Inconsciente (sueños, lapsus, actos, juegos, sintamos...),
formaciones tan propias y tan ajenas a la vez, estimas, para el propio
sujeto, como lo es para sí mismo.
Deseo, que puede ser reconocido, pero del que hay que dar cuenta en
Acto. Y es que resulta que, ante este nuevo "yo quiero..."
uno puede de- mostrar y orientarse bajo un "yo hago" ético,
que no es sino el "logos" o la "poiesis" de los
antiguos griegos.
O bien, puede retroceder frente al deseo, redoblando la alienación
a la creencia en un Otro de la Razón Tecnocracia, del Bien
o del Deber Moral, a la espera del Ideal moderno del sujeto transparente,
sin fisuras y dueño de sí. Para terminar sufriendo sus
efectos bajo la forma culposa de los malestares actuales, véase
el aburrimiento o los síntomas que acompañan la neurosis.
6.- La Etica del Deseo como
remedio al goce fantasmatico. Deseo como suplencia a la Angustia,
y Deseo como respuesta a los orígenes, al deseo del Otro, por
eso el deseo es Deseo de Saber.
Podríamos pensar, entonces, en una Etica Educativa o Terapéutica,
esto es Política, fundada y animada por el deseo de cada uno.
Si al deseo se le reconoce, y ya no hay vuelta atrás, una propuesta
sostenida bajo esta concepción, apunta a una idea muy determinada,
que no determinista, de lo que es un sujeto. Es por lo cual apuntaba
J. Lacan. "No hay Clínica sin Etica". Es decir, una
"Etica de la Subjetividad", que no sea la moral del individuo
"feliz", completo, adaptado, satisfecho o "correcto"
políticamente. No, una ética del "buen decir"
que convenga a cada cual, nada de esto garantiza.
7.- Deseo escondido para el
Sujeto de la Postmodernidad, bajo la petición voraz de objetos,
"gadgets", de usar y tirar. Ansiedad tramposa la del tener
para no enterarse de lo que es del orden de la falta- en- ser o dicho
de otra manera, fantasmatización de la realidad. Es el "Totalitarismo
de lo Trivial" (Rafael Argullol)
No es extraño, entonces la denegacion de la subjetividad, en
el marco del pensamiento Contemporáneo.
Y si, desde el Pragmatismo americano, se preconiza por parte de R.
Rorty la practica de un "Ironismo privado", de una "división
de esferas", frente a la acción publica que preconice
campañas de cambios institucionales.
Desde el lado europeo asistimos a la vuelta a la Religión.
Véase a G. Vattimo, donde bajo la presunta "secularización"
como transformación "reductible" de lo sagrado metafísico
en historia de la Salvación, ya no se trata de considerarnos
"siervos sino amigos". Un Dios, entonces, desmitificado,
amable, solidario, caritativo, tolerante con la homosexualidad, y
que sea la respuesta a la tragedia de la condición humana.
O en Derrida, con lo no deconstruible de la "amistad" o
la "justicia".
Pero frente a la caída de las grandes Narraciones (Lyotard)
o de la Metafísica (Heidegger) o de la Historia (Hegel), o
la caída de los grandes movimientos políticos (Dewey,
Rorty). Frente al fin del Respeto (J. Alemán) o de la Razón
como ideal Ilustrado, de la búsqueda de una Verdad ultima metafísica
sobre el Ser y la emergencia del Pensamiento Débil (Vattimo)
¿no habrían otros programas que no fueran: los de lo
Real traumático de la Ciencia y sus productos siniestros (manipulación
genética, maquinaria de guerra) o los Imaginarios del Sentido,
ya sea religioso (proliferación de sectas de corte esotérico)
o psicotecnológicas (multitud de manuales de Autoayuda para
triunfar...)?. ¿No habría otra alternativa que no fuera
la del mero cinismo postmoderno ("Etica de la Avaricia"-
Howe) o la vuelta a un Dios como sentido ultimo, en este tiempo en
que la lógica de la palabra, del pacto, no parece poner coto
a lo desatado de la pulsión?. ¿Cómo construir
un saber del sinsentido?. O, al fin ¿habría motivos
para sentirse optimistas?.
8.- El Aburrimiento, entonces,
no es una falta, un vacío. El aburrimiento supone pues, desde
esta perspectiva, un exceso, una queja plena de goce al modo capitalista-
esto es, sin fisura alguna- plenitud de pasión por la ignorancia,
frente a lo que de mas intimo nos constituye. (Dos Key-words marcan
esta tesitura: "tan a gustito" -Ketama- "que me dejes"
-expresión popular).
Hediere en su curso del 29-30, toma como argumento dos formas de aburrimiento(Langeweile):
él " estar aburrido por algo" y él "aburrirse
de una situacion", los cuales, experimentados radicalmente, le
llevarían uno al fondo: "el aburrimiento profundo",
que parece sustituir a la angustia...
Ya J. Lacan, nos presenta el "rechazo de la castración"
que supone el movimiento circular de reunir al sujeto con el goce
del objeto, propios del Discurso Capitalista. Signos de este rechazo,
serían: la homogeneización, la desintegración
de la experiencia, la desaparición de la memoria, la declinación
de la imagen paterna, el aumento del racismo, la planetarización
de la Mirada... (Alemán.99).
Es por lo anterior, que considero, que los principios que determinan
la emergencia de un "Paradigma Postmoderno" serían:
En lo Imaginario: la hibridación (J. A. Miller) y la fragmentación.
En lo Simbólico: la Indeterminación y el Caos.
En lo Real: la clonación y la segregación.
Entonces, ¿qué hacer frente a lo repetitivo, mortecino,
continuo, viscoso, imperioso y pueril de un "para todos lo mismo",
de la estadística curva de Gauss?.
Fomentar una "Etica" del Vacío, del corte, "de
la Escansión", nos supondría un cuestionamiento
de los efectos globalizadores y uniformizantes del discurso de la
tecnología científica, sobre el saber educativo, sanitario
y social.
Ante este "Malestar de la Cultura", ya denunciado por Freud,
ocasionado por la perdida progresiva de subjetivación, producto
del imperativo categórico del "numero"(formula),
contra la particularidad de la "letra" (matema), podemos
querer apelar a la Nada que convoque al azar, la sorpresa (como "aquello
que me sucede aquí, pero sin mí"), a los "espacios
de Experiencia" o el encuentro con la "pulsación"
del deseo inconsciente.
El Vacío que reinvente él "bien decir" en
la "polis" actual, que no es, desde luego la de los "hipermercados",
ni el llamado "ocio activo", ni los "afterhours",
ni la agrupación de móviles pegados a orejas autistas,
ni siquiera la profesionalizacion mediatica de la política
actual, por decir algo.
Quizás, sea este el momento de sentirnos concernidos para repensar,
no tanto una Metafísica, fundamentada en el: "Él",
como en el "Lo", es decir, no tanto "yo soy el que
soy" cristiano, como " yo soy lo que soy" de Jahvé
judío... en línea con la lógica lacaniana del
"no-todo" femenino.
Es por esto, que el Psicoanálisis, no se nos presenta como
una filosofía, ni una moral, ni siquiera una ontología
existencial, que pueda dar consistencia al Ser...
9.- En este orden de cosas,
me gustaría apuntar una serie de situaciones, "topos",
posibles y siempre provisionales, de un "saber hacer"("know
how") Educativo, Terapéutico y Social, orientado por lo
Real, a tal fin y que nada garantiza. Y que traten de dar respuesta
a la pregunta de, en que vacío se aloja cada quien en el curso
de su vida.
La "serenidad" y la "propiedad" del "ser-
ahí" heideggerianos, el " hacerse al Ser" y
el "nudo" lacanianos, la "paciencia" de toda madre,
la "posición" kleiniana, la "otra escena"
freudiana, el "reverie" bioniano o el "fantasma de
acción" aucouturiano. La "espera atenta" de
todo amante, la "responsabilidad" sartreana, la "Razón
Fronteriza y el Cerco Hermético" de E. Trías, la
"creación delirante" desde el vacio de la psicosis,
o el "Respeto al espacio sintomático del Otro"(J.
Alemán), o el encuentro con la "radical soledad"
ante la falta de un mito al que acogerse.
La "escritura del espacio" arquitectónico por construir,
el "papel en blanco" por rellenar de letras como en Blanchot,
la "docta ignorancia" de N. de Cusa, el "koán"
paradojal y distraído del maestro zen, la "cartulina"
por dibujar, los cuadros rasgados de Lucio Fontana, los "envoltorios"
de Christo, el "vacío" a la espera de tomar forma
del escultor, véase en Chillida, los "contornos"
minimalistas de R. Long, las instalaciones de J. Beuys, la "partitura"
por componer del músico (3´44´´ de J. Cage),
el "movimiento" por coreografiar, el "asombro"
del pensador.
"El psicoanálisis- nos dice J. Alemán, 99- en principio,
nos presenta una experiencia en vecindad con el arte y la escritura,
al ser estos dos modos de tratar a la "Cosa pulsional".
La actitud "disimétrica" del Terapeuta Aplicado,
la "quietud" del psicomotricista, pero también el
uso de "materiales" inespecíficos que inviten a la
proyección y a la invención. El "no comprender
inmediato", el "acompañamiento" del pedagogo
griego, el "cuento" por relatar, la "suposición
de saber" en la transferencia, el "lazo social" por
establecer, la "distancia" por salvar, la "improvisación"
del juego libre infantil, la "escucha y observación"
flotantes ,o al fin, el "silencio, el equivoco o la representación"
del psicoanalista. Porque, como nos dice J. A. Miller, 97": Es
la Etica de psicoanálisis, la que constituye, en la experiencia
analítica al sujeto".
Y su manejo del tiempo, con el corte o la escansión del goce
en sus tres vertientes. (¿cómo se diría en Andalucía
la "sesión corta?", nos comentaba jocosa una colega
de Almería: " sesión cortá"!!).
Si mal no recuerdo, Heidegger lo formulaba así": el azar
es lo que verdaderamente nos cambia la vida, pero para que el azar
aparezca, a menudo hace falta mucho tiempo"... (¿Se podría
llegar a pensar en el tiempo, como uno de los plurales Nombres del
Padre?)...
10.- Dispositivos y recursos, que no son mas que huecos, bordes,
fronteras, donde alojarse y puntuar. Limites o interrogantes que permiten
descifrar y reescribir un deseo mas decidido, un otro nudo de lo Real
mas allá de una ontología edípica que pase del
Padre, a condición de usarlo, porque el sujeto de la educación
o de la clínica se ha permitido la insondable decisión
de condescender, al exceso y la falta que la Cosa instaura.
Posición que transforme sus acciones en el sentido de un diferente
lazo, que permita encarar de otra manera el hacerse cargo de la propia
historia vital, sin esperar a los dichos de un Otro esclavizador.
Optando, mas por la comedia chistosa de lo imposible del sentido,
que por la consistencia de la tragedia que siempre conduce a lo peor...
(Sí Freud era un "pesimista ilustrado" en Lacan:
"estaba obligado a ser optimista"...)
O, terminando, al decir de J. Lacan: "De nuestra posición
de sujetos, somos siempre responsables"(Escritos I), o "
Lo que habré sido para lo que estoy llegando a ser"(53).
O también, "No sé, pero presiento que voy a haber
sabido" (M. Blanchot.94), y, "a fin de cuentas", nos
dice Lacan " lo que el hombre quiere, es que las luces sean tenues"...
En esas estamos...
Referencias
- "Tres ensayos para una Teoría Sexual". S. Freud(1906).
Biblioteca Nueva. T. VI.Madrid.72.
- "Un Ensayo sobre los Principios terapéuticos de la Practica
Educativa". J. Angel Rguez. Ribas. Rev. Aula. Nº 109. BCN.
02.
- El Inconsciente: Existencia y Diferencia Sexual. J. Alemán.
Síntesis. Madrid 01.
- Pragmatismo y política. R. Rorty. Paidos. BCN.98.
- Creer que se Cree. G. Vattimo. Paidos. BCN. 96.
- El Malestar de la Globalización. J. Stiglitz. Santillana.
Madrid. 02.
- En torno al Humanismo. F Duque. Tecnos. Madrid.02
- "La "Quietud" del Psicomotricista". Entrelineas
Nº 11. (Rev. de la APP). J. Angel R. Ribas BCN. 02.
- Introducción al Método Psicoanalítico. J. A.
Miller. Paidós. BCN .97
- Psicoanálisis, Clínica y Ciencia. AAVV. Aljibe. Málaga.99.
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