En
el ciento cincuenta aniversario del nacimiento de Freud, parece que
arde Troya. En el mismo momento en que ríos de tinta se escriben
en homenaje al hombre que dedicó sin descanso su vida a cuestionar
tantas creencias y verdades de la humanidad, tal vez no sea por azar
que se intente en tres asaltos, como leerán en la Carta-puntualización
de Bernard-Henri Lévy y Jacques-Alain Miller, la completa desautorización
contra su invención: el psicoanálisis y su descubrimiento:
el inconsciente.
La respuesta ha sido doble. De un lado, el polo cognitivista –nueva
vestimenta adoptada por la egopsychology–, y la clínica
de la contratransferencia con su nuevo enfoque de la relación
de objeto que evite la angustia, reenviando la causa analítica
a los estudios de la cuantificación de datos, pues todo lo
concerniente a los procesos subjetivos, incluso la pérdida
de objeto, se intenta traducir a un encuadre de puntos fijos tranquilizadores
de la práctica y a la neurolengua.
Y por otro lado, el Campo Freudiano, comandado por J.-A. Miller, que
recogiendo el relevo que retomó Lacan de Freud, señala
los momentos presentes y la salida del impasse, que leerán
en la Respuesta del psicoanálisis a la terapia cognitivo-comportamental.
Qué mejor homenaje que este número, donde la comunidad
de trabajo de la Federación Internacional de Bibliotecas del
Campo Freudiano, elabora, comenta e intercambia textos, dando prioridad
a una lectura que avive el fuego de la conversación analítica,
para asentar en el mundo los conceptos freudianos.
Cinco libros sostienen esta producción, los encontrarán
en el interior comentados: “Lost in cognition. El lugar de la
pérdida en la cognición”; “L’Anti
Livre noir de la psychanalyse”; “D’un Autre à
l’autre”; “El Otro que no existe y sus comités
de ética”; La revista La règle du jeu, nº
30, “Psychanalyse: contre-attaque”. Cimientos sobre los
que gravita el sumario en una suerte de tiempo lógico, hacia
el mañana.
Los trabajos que componen el primer epígrafe, Musarañas
go, go, go… reflexionan sobre la sorpresa de este fenómeno:
la ubicación del mismo en el seno del psicoanálisis,
su punto no pre-freudiano sino post-analítico, cómo
captar la forma de la angustia del analista contemporáneo ante
la demanda del nuevo tipo de paciente en la sociedad del trauma. La
indignación ante la publicación del “Livre noir
de la psychanalyse”, la verán en un comentario de tinte
taurino, y en la inclusión de varios textos, que forman parte
de la respuesta que se les ha dado en el “L’Anti Livre
noir de la psychanalyse”.
En su segundo epígrafe: Inconsistencia del Otro, insistencia
de lo real, la reflexión se vuelve interna ¿Desde dónde
responder? Desde la formulación que nos lega la última
enseñanza de Lacan. La horma del Otro y la consistencia del
goce particular de cada sujeto, señalan el punto de partida
de la experiencia analítica. El acto analítico orienta
sus trayectos, hasta llegar a la construcción del sinthome.
Al final de la partida se alcanza un saber hacer con la inconsistencia
del Otro, la insistencia de lo real y la consistencia del goce. A
diferencia del error cognitivo, que presenta el trastorno como universal,
y careciendo de una teoría para explicar la sustitución
de síntomas, provoca por su homogeneidad el surgimiento continuo
de segregaciones, como leerán en el ejemplo del síndrome
de Asperger. ¿Qué es para nosotros lo mental?, verán
cómo emerge la reflexión de Lacan sobre la mentalidad,
que está unida al cuerpo propio, mientras que el pensamiento
es goce.
En el tercer epígrafe: La opinión ilustrada toma posición,
salimos fuera, no estamos solos. Voces de intelectuales, artistas,
políticos, psicoanalizantes y psicoanalistas, se alzan frente
al totalitarismo que las TCC quieren imponer. Leerán la metáfora
deportiva del comentario al número 30 de la revista La règle
du jeu, “Psychanalyse: contre-attaque”; la pregunta sobre
los impasses de ¿a quién retorna la omnipotencia?; la
alerta del desamparo en que quieren sumir a la infancia en una loca
catalogación; desde la política se dice ¡alto!
a la manipulación de las neurociencias con la que querían
instaurar una psicoterapia de estado. Todo esto da fe de la vigencia
de la brillantez de la alternativa freudiana.
En el apartado clásico del boletín, Lecturas críticas,
se encuentran contestadas y comentadas, las ideas impositivas de los
que quieren la supresión del psicoanálisis.
Hemos puesto un especial interés en fomentar los intercambios
entre todas las bibliotecas de la red. Saludamos a las que se agregan
o están en fase de construcción, así como al
trabajo que todas desarrollan, y que nos han hecho llegar a través
de las noticias que publicamos. Y desde aquí, animamos a uniros
para que la iniciativa de Judith Miller que se refleja en Compartir
resultados, cobre la fuerza, la viveza y la alegría de los
tiempos en los que es tan cálido vernos en la red.