COLOFON - nº 24

Editorial

El psicoanálisis en tortuga o www.reelpsychanalyse

Judith Miller

 

 

   De vuelta de Delfos, ¿cómo no sacudirse la inercia que, a mí como a cualquiera, nos amenaza? No puedo no moverme, y en este caso no reescribir el editorial de esta entrega de Colofon. Estamos todavía exactamente a tiempo, y apuesto sobre la fecundidad de la prisa.
   Delfos, pues.
   Como ya fue anunciado, este encuentro europeo tenía que inventar las respuestas a la agresión brutal de la que el psicoanálisis es objeto desde hace unos meses. La enmienda Accoyer en Francia era la punta del iceberg, habíamos exigido su congelación, la victoria se obtuvo en esto, ya que ha sido puesta pura y simplemente en el cubo de la basura de la República.
   Pero esa punta es sólo uno de los componentes, aunque torpe, de una larga premeditación, de la colocación minuciosa y paciente, aunque sin genio, de la reglamentación de las psicoterapias en Francia y, desde ahí, por Europa. Esta reglamentación no dejará de tocar tanto el otro borde del Atlántico como la otra Europa (la llamada "del este"), Asia y África, el continente austral también, todos los lugares en los que el Campo freudiano ha sentado plaza.
   El buen número de colegas de las Secciones clínicas y de los Institutos del Campo freudiano indicaba que juntarse a hablar respondía a un deseo decidido. Este deseo puede ser metaforizado por el de formar, como las cohortes romanas, una tortuga que haga ineludible el avance del psicoanálisis en la actualidad de la civilización. El discurso del amo mundializado se prepara en efecto para hacer reinar a golpe de tratamientos cognitivoconductuales un higienismo generalizado cuyo salvajismo sobrepasaría ampliamente en su molienda neocientificista el que pudo manifestar, aquí o allá, desde el siglo XIX.
   El psicoanálisis es capaz de resistir esta invasión, su experiencia clínica es inexpugnable, somos responsables de eso. "Lo que del psicoanálisis repugna a ese amo, lo sabemos mejor a partir de ahora: la verdad, cuando este dueño sueña sólo con exactitud; la ambigüedad, allí dónde se exige la univocidad; el goce, que no hay que confundir con el resultado satisfactorio", escribía Jacques-Alain Miller.
   Delfos inspiró nuestra reunión. Primeramente, las exposiciones desbrozaron algunas aristas del montaje de poderosos significantes amos tales como "resultado", "evaluación", "eficacia", "rentabilidad". En un segundo tiempo, censamos las maneras por medio de las cuales les hemos hecho frente anticipadamente, con cuáles dispositivos estamos desde este momento ya armados; las Escuelas de la AMP, la enseñanza de las Secciones clínicas, los Institutos del Campo freudiano, y últimamente el Centro Psicoanalítico de Consulta y de Tratamiento creado por la Escuela de la Causa freudiana, que pronto será seguido por el CPCT que abre en Barcelona la Escuela Lacaniana de Psicoanalisis. La experiencia del Insituto en Italia así como la del RI3 en Francia, por citar sólo las más conocidas, constituyen ya los prolegómenos de ello, sin saberlo nosotros podría decirse, y cada cual a su manera. Tendremos que darles una extensión nueva.
   El tercer tiempo fue de invención: varios dispositivos serán puestos a prueba y de allí en su lugar, aparejarán lo real del psicoanálisis, lo que horroriza al amo hasta un grado que le hace apuntar hacia su supresión.
   Estos tres tiempos, fueron introducidos por Jacques-Alain Miller a partir de tres W: Wunsch, Witz, Wirklichkeit. Leí en este www la marca de modernidad que nos incumbe: www.reelpsychanalyse, tal es nuestra dirección después de lo de Delfos.
En esa dirección, tenemos que taladrar el espacio de los significantes apropiados para aparejar este real, semblantes nuevos que hay que inventar; este espacio es el de la realidad efectiva de la que tenemos que responder en el siglo XXI.
   Abordamos este siglo con el programa PIPOL (Programa Internacional de Psicoanálisis aplicado de Orientación Lacaniana), a nosotros toca perseguir su pasaje en Wirklichkeit. La resolución de hacer contrapunto al discurso del amo queda renovada en efecto después de Delfos. En el transcurso de la visita que hicimos a ese sitio, vi de nuevo el imponente muro poliédrico a los pies del templo de Apolo y vi allí la imagen de la tarea que nos retorna: construir un aparato inquebrantable, constituido por bloques de piedra tan diversos como macizos y cuyo ajuste al milímetro responde a la medida, que habíamos tomado, de la cosa y a la desmesura de la Cosa, la que posiblemente no habíamos tomado, según la fórmula propuesta por Jacques-Alain Miller. La tomamos ahora: Dionisos está presente en el templo de Apolo.
   El bloque de la Federación Internacional de Bibliotecas del Campo freudiano tiene ahora que encontrar su sitio en el muro poliédrico del Campo freudiano, su sitio existe, encajado a los demás. Está articulado ya en cada una de sus Escuelas, puede encajarse a sus Institutos, y encontrar una fórmula original en cada institución clínica (como es el caso en el CPCT y en Courtil).
   En Delfos han quedado repartidas entre las instancias de enseñanza las experimentaciones que hay que hacer, decididas las iniciativas, el punto se situará regularmente sobre los dispositivos instalados, una declaración pública tendrá lugar para hacer cristalizar el conjunto de las proposiciones nacidas del Coloquio.
   Una de ellas concierne directamente a la FIBCF. Ha sido acordada la cita para lo que será el nuevo Encuentro europeo del Campo freudiano, el 25 y 26 de junio del 2005 en París, del que Jean-Daniel Matet será el director y donde las contribuciones de la FIBCF son esperadas, como esta entrega de Colofon justifica, andando a la par con la escansión délfica, en cierto modo oracular.
   El viaje a Delfos fue un "esfuerzo de poesía", a proseguir.
París,

19 de abril del 2004

Judith Miller


Traducción: Javier García Orcero (ELP, Granada)