Colofón
asistió a la cita del XI Encuentro Internacional gracias a la
función de la prisa y a la biblioteca de Madrid, cuyo deseo de
saber es suficientemente decidido como para compartirlo y para darle
al psicoanálisis un lugar en la ciudad que no le está
aún completamente asegurado en España, con todo, era necesario
permutar.
La biblioteca de la EOL - Buenos Aires, en la persona de Adriana Abeles,
su directora, sumió la responsabilidad de los cuatro próximos
números del boletín de bibliotecas del Campo Freudiano,
hasta el XII Encuentro Internacional, en julio de 2002.
Por razones prácticas y fáciles de imaginar, la edición
europea se realizará en Madrid, a partir del diskette porteño
y, una vez más, bajo la responsabilidad de Marisa Álvarez.
De ahora en adelante cada una de las bibliotecas de la FIB tendrá
que pensar en el próximo vencimiento para proponer temas de reflexión
y de investigación, incluso para postular su candidatura.
El sitio de la FIB será instalado antes de fin de año,
lo que agilizará los intercambios en todos los niveles, en su
seno y también más allá de su red: dotada de nuevas
herramientas, cada biblioteca verá como pude aprovechar mejor
su aumentada capacidad. Las bibliotecas en formación, por el
solo hecho de tener una dirección electrónica, estarán
al mismo nivel que las más consolidadas.
Aprovecho esta oportunidad para agradecer a las revistas, escuelas,
secciones clínicas, editoriales, etc. por todas las generosas
donaciones a las bibliotecas de las ocho sedes de la NEL (en formación),
del Círculo de Ervan, del Círculo de Eraclión y,
especialmente, del futuro grupo de Argel, efectuadas al final del Encuentro
Internacional de Buenos Aires, merced a la perseverante atención
que Carlos Dante García mantuvo después del cierre de
la magnífica librería internacional "Las citas".
Antes de su publicación en el próximo número, aparecerá
en el sitio, con sus direcciones, un reglamento interno para la recepción
de esas nuevas bibliotecas.
Paso a paso la FIB se acerca a la biblioteca virtual proyectada desde
hace dos años, que no debe, a mi juicio, involucrarse en lo comercial.
Una biblioteca no es una librería, ella puede asegurar de manera
interna la función sin entrar, por ello, en las normas del mercado,
radicalmente discordantes (¡este número concierne a la
música!) con las finalidades de la FIB y, por lo tanto, dirimentes
(la cadena significante, como la musical, compete al tiempo lógico).
A ese mismo tiempo lógico - les recuerdo - responden los "Coloquios
Jacques Lacan 2001", para los cuales algunas bibliotecas me manifestaron
su deseo de tomar la iniciativa. No hay nada superyoico en estos coloquios
que responden - en la escala local, regional o nacional en la que cada
uno se sitúa - a una etapa de la reconquista del Campo Freudiano
y preparan la siguiente.
Con toda confianza paso la palabra a Adriana Abeles para que presente
este número, del cual tiene total conocimiento y que está
consagrado a un tema que ella supo adoptar con inmediata agudeza y cuidar
con atención permanente junto a Marcela Almanza, Norma Barros,
Liliana Bilbao, Susana Garay Goscilo, Marcelo Olmedo, María Pascual,
Regina Szapiro, Élida Tur y Marta Véspoli de Lamberti.